No más tuppers de mamá: “La experiencia de cocinar, comer y disfrutar”

Nos encontramos con Adrià Pifarré y Carlos Román en su ático del Raval, dos de las tres personas que hay detrás de No más tuppers de mamá, un proyecto gastronómico y audiovisual que a día de hoy cuenta con más de siete mil likes en Facebook. Se conocieron en Manchester, mientras estaban de Erasmus y en seguida descubrieron que la cocina no tenía secretos para ellos.

Entrevista Alessandra Miuccio
Realización y fotografía por Sergi Álvarez

Quienes entran por primera vez a No Más Tuppers de Mamá quedan enganchados a la página desde el primer segundo. Quienes ya llevan un tiempo siguiendo sus pasos destacan el diseño, el trato impecable de las imágenes, la sobriedad de los vídeos, las recetas de ayer y de hoy, y la manera tan cercana y próxima que Carlos tiene al escribir. Su secreto está en saber ser ameno con sinceridad – Carlos: “no cuento nada que no me pase, que no piense”. Otros disfrutan cocinando gracias a la selección musical que incluyen las recetas – Adrià: “la música es un ingrediente más en la cocina”-. Y quienes conocen a Marc, Carlos y Adrià, saben que el blog es tal y como son ellos en persona: espontaneidad, frescura y buen humor unidos a la creatividad, a la habilidad y a la motivación.

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Carlos (izquierda) y Adrià (derecha) en su ático del Raval

Adrià: Es más que nada explicar lo que te pasa de una forma real, en ningún momento pretendemos hacer una salsa imposible o un texto que no cuadre con tu vida.

Carlos: Eso va un poco con nuestra forma de ser.

A.: No mentimos. Aquí no hay magia detrás de una cocina fantasma, y si algo se cae al suelo, pues no pasa nada.

C.: Se sopla y se sirve igualmente al comensal (ríen todos).

A.: Cortad esto, ¡Esto es mentira, es mentira! (ríe) Cuando empezamos a plantear todo esto a un nivel más serio, consensuamos que no íbamos a engañar en ningún momento, que enseñaríamos las cosas tal cual.

C.: Lo concebimos como comida sencilla y sincera. La filosofía que tenemos es la de “eres lo que eres y punto”.

A.: No hay que aparentar lo que no somos. Te juramos que lo que ponemos allí es lo que hacemos. Y cuando nos emborrachamos, lo pone: “ayer nos emborrachamos, salimos de fiesta y escribo mal”, ésa es un poco la gracia de todo esto.

Llevar una relación a distancia es complicado, pero llevar una relación laboral lo es aún más. Carlos vive en Castellón, y Marc y Adrià en el Eixample, en Barcelona. Día sí, día no, una nueva publicación ve la luz. Carlos cocina y prepara el post en la Costa de Azahar y envía las fotos a Adrià, quien las edita antes de publicarlas. No obstante, para la producción audiovisual, Carlos se desplaza a la Ciudad Condal. Allí, junto con Marc y Adrià, trabajan durante 12 intensivas horas de rodaje con el objetivo de tener para cada jueves un nuevo vídeo en el blog.

766¿Es fácil idear un nuevo plato?
C.: Eso es muy relativo. Depende un poco de la receta, si estás muy inspirado no hay problema, pero hay veces en las que no te sale ni a la de 3. A veces vienen Marc o Adrià con cualquier gilipollez que hay en la nevera, con 4 o 5 cosas y montamos platos muy curiosos. Sobre todo tenemos la idea de aprovechar lo que se va estropeando o lo que hay por casa.
A.: Quiere decir “antes” de que se estropee, no lo que se vaya estropeando (ríe).

¿Qué no puede faltar en la nevera?
A.: Yo creo que a Carlos no es que no le pueda faltar algo, es que de vez en cuando, cuando descubre algo que le potencia el sabor a algo, se obsesiona con eso. Una temporada fue el mascarpone, después el cardamomo, después el comino… y estamos descubriendo a ver cuál es el siguiente.
C.: Ahora es el vermouth. A mí no me puede faltar mantequilla, porque la como mucho; yogurt, por supuesto; huevos, leche…

¿Disfrutáis más comiendo o cocinando?
A.: Comiendo.
C.: No, pero también cocinando.
A.: Cocinando y comiendo a la vez (ríen todos).
C.: A mí me gusta mucho el rollo de si cocino para mí solo, a lo mejor no tanto; pero cuando cocino para alguien, lo haces con amor. El otro dia hablaba con una amiga que la cocina es una de las formas más sinceras que hay de generosidad, porque es invertir tiempo y esfuerzo en algo para alguien.

¿Con qué plato que habéis probado habéis tocado el cielo?
C.: Aparte de los que te he dicho de mi madre (ver el vídeo), en Italia descubrí una manera de hacer la pasta con nata y con pimienta que me pareció brutal; y aparte hay un queso que se llama burrata, que es como la mozarella pero más cremosa, y la he comido dos o tres veces en mi vida, y cada vez que lo he comido babeo mucho.
A.: Para mí lo más espectacular siempre han sido los quesos. Y mira que no es un plato, pero sorprende mucho los sabores que pueden llegar a sacar. Y de platos, me encanta el cochinillo, la pasta al polpette que probé una vez en Cerdeña y estoy obsesionado porque me pareció brutal… pero tampoco tengo un plato favorito, me gusta mucho comer, entonces me gusta casi todo.

¿Una comida puede tener los mismos efectos que el sexo?
A.: Sí. Puede provocar mucho placer.
C.: No, son diferentes. Puede provocar mucho placer pero son placeres diferentes.
A.: No hay un intercambio de fluidos (ríen todos) pero una comida, a mí, me provoca mucho placer. Yo te puedo jurar que me he desplazado a sitios sólo por la comida.
C.: Sí, yo también, me voy de vacaciones en función de la gastronomía del sitio. Pero yo creo que son placeres diferentes.

¿Hamburguesas de carne o hamburguesas de lentejas?
A.: Pues yo casi que te diré de lentejas, porque estoy de la carne hasta los huevos. Realmente sí. Además ellos (Marc y Carlos) están obsesionados con las hamburguesas, y para mí, probar una hamburguesa de lentejas empezó a darle un sentido diferente a No Más Tuppers de Mamá. Fue trascendental, fue un “estamos haciendo algo que es fantástico”, porque la carne es algo de lo que disfrutas desde pequeño, pero a medida que vas creciendo descubres más verduras que de pequeño no te han gustado… La hamburguesa de lentejas fue un “wow, hamburguesa de lentejas, ¡qué raro!”.
C.: Yo no te sabría decir, quizás incluso preferiría la hamburguesa de salmón, que últimamente la hacemos mucho.
A.: Sí, también, con mucho wasabi.
C.: Con mucho wasabi, mucha soja y piel de limón.

¿De qué constan vuestras cinco comidas diarias?
A.: ¿Cinco? Yo no como tanto (ríe).
C.: Yo hago entre tres y cuatro. Suelo desayunar casi siempre yogurt con cereales y algo de fruta, a media mañana fruta; la comida, cuando como solo realmente hago un plato único; y de cenar algo frito y yogurt.
A.: Yo no desayuno mucho, sólo un café; y después a media mañana me empieza a doler el estómago y me empieza a hacer ruido (ríe). Pero no tengo algo fijo, lo que sí intento es minorar la cantidad de carne que como, porque antes comía mucha y ahora estoy intentando cambiar.

¿De paladares sois abiertos a cualquier gastronomía?
A.: Sí, sí pero con matices. Yo lo he probado, y sí, somos abiertos por ello, pero hay cosas que culturalmente me dan asco, hay cosas que lo probarías pero no lo disfrutas porque estás viendo eso como un esfuerzo. Para mí un momento clave fue en Perú, que estaba espectacularmente disfrutando de una carne,los anticuchos, hasta que me dijeron que era el corazón de res. Son buenísimos, pero cuando me dijeron lo que era, lo dejé enseguida. Pero por ejemplo probé el cuy y sin problemas.

Y por ejemplo, ¿combinar dulce con salado en el mismo plato?
C.: Sí, de hecho hoy hemos comido un pollo con manzana, y sin problema. Yo sí probaría todo. Prefiero no saber lo que es, pero si me gusta luego ya no hay problema.
A.: Sí, yo creo que es eso, preferimos no saber lo que es. Es un factor cultural, no tiene que nada que ver con el gusto.
C.: Probaría incluso insectos, es una manera de comer muy sostenible, no generan tanto desecho como la ternera, por ejemplo.
A.: Uf, yo no descartaría que los pudiera probar, pero lo vería como un esfuerzo y no lo disfrutaría, es algo cultural.

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Dos años después de haber abierto el blog, creado en mayo de 2011, los éxitos conseguidos superan el reconocimiento en la prensa nacional, las 250 recetas y los 7,600 likes en Facebook. Se espera para noviembre de este año la edición de un libro “con nuevo material y partiendo desde cero: planteamos las fotos, los textos y hasta las recetas, no queríamos reciclar nada”. Y a raíz de la novedad editorial, nace un ambicioso proyecto, #lasantavoluntadPreparan 5 porciones de un mismo plato, y mientras dan a desgustar 4, la quinta es la que fotografían para el libro. Esta iniciativa creó tanta expectación que en seguida se llenaron las 120 plazas que ofertaban, teniendo además un overbooking de 600 personas.

A.: Como había que cocinarlo absolutamente todo de nuevo, fotografiarlo de nuevo, y escribirlo, para desgracia de Carlos, todo de nuevo, pensamos qué mejor que poder ofrecer a la gente probar estos platos que van a ver en el libro. Y se nos ocurrió #lasantavoluntad, que no es más que una excusa para conocer a la gente, darles a probar los platos que van a salir en el libro y tener el feedback de saber si les ha gustado o no. Queremos vender No Más Tuppers como la experiencia de cocinar y disfrutar cocinando a la vez que comiendo.
C.: Es nuestra filosofía. Lo que hacemos casi siempre es que cuando acaban la comida, sacamos el postre, y nos sentamos aquí con ellos para hablar. Y hemos conocido a gente muy interesante, hay días en los que nos hemos quedado hasta las 2 de la mañana, con una sobremesa que deja de ser sobremesa para ser algo más.

854Hay quienes preguntan para cuándo el restaurante. ¿Habéis considerado esta posibilidad?
C.
: No creo que sea uno de nuestros objetivos, nunca decimos que no a nada, siempre lo primero es plantearlo y verlo con calma, pero no creo…
A.: Yo creo el formato restaurante no es nuestro objetivo. No lo descartamos, es algo que nos habíamos planteado hace mucho tiempo con Carlos, sobretodo cuando todavía no estaba Marc que es como el factor realista de todos nuestros proyectos (ríe) y el que nos mete caña de “esto no se puede hacer porque no funcionaría”.
C.: Y suele acertar casi siempre.
A.: Lo que sí nos hemos planteado es un formato restaurante pop-up que no implique la intensidad del día a día y el gasto de un local físico. Sería un pack, cuando siguiéramos ofreciendo esto de forma más esporádica seguiría siendo un pack entre experiencia, cultura y comida.
C.: La comida es algo muy importante, pero es obvio que hay otras cosas alrededor de la mesa que hacen que la experiencia sea completa.
A.: Aunque seguramente abriremos la terraza para según qué eventos.

¿Cuál es el mejor cumplido que podéis recibir para un plato vuestro?
C.: “Sabe como lo que hace mi madre” o “sabe como las lentejas de mi madre” o algo de eso.
A.: (ríe) Yo no diría eso.
C.: (sorprendido) ¿no?
A.: (ríe) No, yo diría que “lo mejor que te pueden decir” es que salgan de aquí contentos. Que nos den confianza es lo que ha sido que nos demostrado que esto ha funcionado muy bien.

¿Cómo os véis de aquí a 5 años?
C.
: Yo espero que con más barba, para empezar, y supongo que si no seguimos haciendo lo mismo, porque eso no se puede saber, seguramente estaremos haciendo algo parecido, porque los tres compartimos una buena virtud que es que tenemos muchas inquietudes y no podemos estar quietos, y supongo y quiero confiar que en 5 años estaremos haciendo algo, porque es una prueba de que seguiremos siendo muy buenos amigos. Yo quiero pensar eso.
A.: Hay una parte del proyecto que nace de forma casi inconsciente, de forma natural y por placer. Cuando no sea No Más Tuppers de Mamá, porque a lo mejor se acaba esta etapa será cualquier otro proyecto porque tendrá la misma esencia, la cultura, el diseño, el arte, la fotografía…

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UN PLATO PARA CADA OCASIÓN

1. Si estás triste:
C.: Un smoothie. Porque es muy rápido de hacer, tiene mucho azúcar y la satisfacción en comparación con el esfuerzo, es altísima. Y si le metes chocolate ya… es antidepresivo, anti mal de amores.

2. Para ligar:
C.: Tiene que ser algo que no lleve ajos porque si no, no rematas.
A.: Sí… ni pestos ni salsas muy fuertes… tiene que ser algo que incite a un sexo muy profundo (ríe).
C.Sopa de melón, que es muy ligera por ejemplo.
A.: Y que es muy fácil.

3. Para una cena con amigos:
A.: Coca de recapte.
C.: Sí, coca de recapte. O escalivada.
A.: Pan tostado, escalivada con cocas… algo que puedas hacer para mucha gente, que sea rápido y fácil.

4. En una isla desierta:
A.: Algo que te dure muchos días, porque si te tienes que quedar tirado…(ríe) Una olla de cus-cus enorme.
C.: Suponemos que tienes que cocinar allí con lo que haya.
A.: ¡Batidos de coco!
C.: Piel de coco… ¡arena con coco! (ríe) Esta pregunta es muy puñeta.
A.: Yo creo que sería un potaje con lo que te encuentres, sería un reciclar.

5. Si estás feliz:
C.: Yo hoy estaba muy animado y he hecho pollo al horno con manzanas, porque es como un plato majestuoso, un señor plato para poner en la mesa y quedar como un rey.
A.: Algo que te agote, si estás feliz es mejor hacer algo que te agote para que así aproveches ese estado de ánimo efusivo para cocinar mucho, cosa que no harías en un día normal.
C.: ¡Chipirones en su tinta! Porque si tienes que limpiar los chipirones, ¡es un coñazo! Si te das cuenta, hemos pasado de triste – poca dificultad, a feliz – máxima dificultad.

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